El estudio de la filosofía y la teología de Santo Tomás según la Lumen Ecclesiae de Pablo VI

Ignacio Eugenio Andereggen

Resumen


El reconocimiento del valor de la enseñanza del Aquinate para nuestro tiempo comienza en el gran esfuerzo que realizó León XIII en la Aeterni Patris, y es continuado por los sumos Pontífices posteriores; especialmente San Pío X, hasta los últimos papas, sobre todo Pablo VI y Juan Pablo II. Estos Pontífices han tenido un gran sentido práctico en el indicar a Santo Tomás como guía para los estudios en nuestra época. Este pensamiento ha sido retomado por el Concilio Vaticano II, el cual en dos oportunidades ha señalado al Aquinate como guía para los estudios de la teología y la filosofía en el tiempo presente. En la carta Lumen Ecclesiae de Pablo VI encontramos temas fundamentales que tratamos de actualizar en las circunstancias presentes: Santo Tomás, en el contexto sociocultural y religioso de su tiempo; los valores perennes de la doctrina y del método del Aquinate; y el ejemplo del Angélico para nuestro tiempo. Según Pablo VI con referencia a Pio XI, honrando a Santo Tomás se reconoce la autoridad de la Iglesia docente e inversamente, desconociendo a Santo Tomás hay una actitud al menos inconsciente de alejamiento del magisterio auténtico de la Iglesia. Por eso manifestar el valor de las doctrinas de Santo Tomás ayuda a custodiar y conocer mejor la revelación.

Palabras clave


Tomás, Pablo VI; Lumen Ecclesiae; Magisterio; Modernismo

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